La solidaridad con Gaza brilla en una noche llena de reivindicaciones: “No vamos a cambiar el mundo, pero no podemos mirar hacia otro lado”
La política empapa los discursos de los ganadores, con ataques a Trump y Milei y alegatos a favor de la empatía, la ternura o el respeto hacia las personas con discapacidad
No había dudas de que la gala de los Goya hablaría de Palestina. Quizás la única sorpresa fuera cuánto. O lo rápido que sucedió. Todavía ni se había mencionado alguna película nominada cuando el copresentador Luis Tosar criticó “el genocidio en Gaza”. “Israel ha echado hoy a Médicos sin fronteras [de la franja] dejando a millones sin hospitalizar”, agregó Rigoberta Bandini, la otra anfitriona. Quedó así claro el tono de la 40ª gala de los Goya. Al fin y al cabo, había mucho que denunciar: el mundo es el que es.
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