La última hamburguesa de Lalo: el fin de un entramado experto en despiezar coches robados para vender en el mercado negro
La policía detiene a un grupo criminal familiar de nueve personas que sustrajeron 40 vehículos valorados en 1,6 millones de euros
Le pillaron con las manos en la hamburguesa. Para él iba a ser un día más, pero acabó en el calabozo. Por la mañana, la rutina habitual, deambular por aparcamientos en busca del coche perfecto. Después, comida en un establecimiento de comida rápida. Por la tarde, con el estómago lleno, llegaba el momento de la sustracción. Pero para Lalo y su compinche ese día se acabó el negocio. “Podrías haber dejado que me acabara la hamburguesa”, soltó con sorna el hombre ya con las esposas puestas. Los dos comensales formaban parte de una organización que robaba coches para despiezarlos y venderlos en el mercado negro, pero todo acabó ese día de marzo.
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