La violación de una joven prende una corriente antimigratoria en Alcalá de Henares
La ciudad ha vivido dos jornadas de disturbios desde que se conoció la noticia y la derecha pide el cierre del centro de migrantes de la localidad
Es sábado, son las siete de la tarde en Alcalá de Henares, y se respira una calma tensa en la plaza de Cervantes, la más concurrida del centro histórico. El ambiente es familiar: hay padres paseando con sus hijos, un grupo de jóvenes comiendo un helado sentados en un banco y otro más grande de niños jugando al fútbol con una pelota de goma roja. Sin embargo, la noticia del pasado 28 de junio, cuando se conoció la violación de una mujer presuntamente por parte de un joven de Mali de 21 años, residente del Centro de Acogida, Emergencia y Derivación (CAED) de la localidad, está en boca de todos. La tensión se expresaba esta semana pasada con dos jornadas de disturbios en el municipio madrileño, en las que se han dejado ver miembros de grupos violentos de ultraderecha como Núcleo Nacional y Democracia Nacional. Ambas protestas fueron disueltas por la Policía Nacional con porrazos y disparos disuasorios y han dejado un saldo de cinco detenidos y un agente herido, según fuentes de la Delegación del Gobierno.
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