Lamine Yamal, con las botas de Messi en la casa de Maradona
El canterano del Barcelona destaca en el equipo de veteranos de Xavi en Nápoles
Hay mucha literatura sobre las personalidades que nunca mueren, lo extraño (si es que algo se puede catalogar de extraño en Nápoles) son los tipos que siguen vivos cuando llegan tiempo desparecidos. La presencia de Diego Armando Maradona se respira en toda la ciudad, exagerada (si es que algo se puede catalogar de exagerado en Nápoles) en el Quartieri Spagnoli, por supuesto también en el estadio que lleva su nombre, antes conocido como San Paolo. Como ya era costumbre antes del 25 de noviembre de 2020, día en el que falleció el Pelusa, en la casa del cuadro napolitano suena Live is life de Opus, un himno del fútbol desde que Diego la bailó con la pelota en el calentamiento ante el Bayern de Múnich en 1989. Ahora en la megafonía se suma otro hit en honor a Maradona, La mano de Dios de Rodrigo. No es nostalgia, es presente. No así en el Barcelona, que sí echa de menos a su Diego: Leo Messi.
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