Leo Beenhakker, hombre amable, entrenador valiente
Fue el entrenador perfecto para una generación a la que había que animar a jugar: aquel Madrid de la Quinta del Buitre estaba lleno de cracks y él los dejaba ser
Supimos poco de Leo Beenhakker en los últimos años. Solo referencias inquietantes sobre su estado de salud que traían amigos comunes. Eran comentarios en voz baja, coherentes con el gusto por la discreción de Leo. La noticia sobre su fallecimiento no fue una sorpresa, pero llegó igual de dolorosa, reviviendo lejanos recuerdos.
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