Lluvia purificadora para el magisterio de Urdiales
La tromba de agua que cayó durante la lidia del primer toro y el fallo con la espada impidieron un triunfo redondo del torero riojano; Fortes y Christian Parejo, inéditos ante una corrida noble, sosa y apagada de Alcurrucén

El sol caliente de las cinco y media de la tarde se escondió a la hora del paseíllo y unos nubarrones negros asomaron por el horizonte de Toledo. Pero nadie les hizo caso porque en el ruedo había un torero ilusionante. Es verdad que Diego Urdiales goza de alto predicamento en esta plaza; tanto es así que el público le obligó a saludar desde el tercio cuando se rompió el paseíllo en recuerdo de su Puerta Grande de San Isidro.
Alcurrucén/Urdiales, Fortes, Parejo
Toros de Alcurrucén, bien presentados, astifinos, mansurrones, nobles, sosos, descastados y apagados.
Diego Urdiales: pinchazo y estocada (ovación); pinchazo, media tendida _aviso_ y un descabello (gran ovación).
Fortes: _aviso_ dos pinchazos y estocada (silencio); media tendida y caída y cuatro descabellos (silencio).
Christian Parejo: estocada (ovación); cinco pinchazos _aviso_ y cinco descabellos (silencio).
Plaza de toros de Las Ventas. 2 de octubre. Segundo festejo de la Feria de Otoño. Casi lleno (21.383 espectadores, según la empresa).
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