Los ataques personales de Madrid al doctor Martos extienden el “miedo” y silencian a otros denunciantes
Antes del caso de las listas de espera del Ramón y Cajal, la Comunidad de Madrid había enviado unos acuerdos de confidencialidad a empleados de dos hospitales que deben ser declarados nulos, según el Ministerio de Sanidad

Los ataques personales de la Comunidad de Madrid contra el doctor Luis Alberto Martos, uno de los denunciantes del polémico cambio en la lista de espera del Hospital Ramón y Cajal, han tenido un efecto disuasorio. Fuentes del sindicato médico Amyts sostienen que profesionales con información sobre posibles irregularidades en otros hospitales han dado un paso atrás por temor a represalias. Esa percepción coincide con el “miedo” descrito por varios sanitarios madrileños conocedores de prácticas cuestionables que han contactado con este diario. En medio de esta tensión, EL PAÍS ha conocido que el Ministerio de Sanidad ha remitido este martes una carta a la Consejería de Sanidad madrileña, en la que cuestiona la legalidad de unos nuevos compromisos de secreto a los que debieron acogerse este verano los trabajadores de algunos hospitales públicos.
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