Los grandes amores de Mario Vargas Llosa: la tía Julia, la prima Patricia y la amiga Isabel
El Nobel tuvo una vida sentimental de novela. Se casó con su tía, 12 años mayor que él, y la dejó por una prima. En 2015, inició un mediático noviazgo con Isabel Preysler

El breve y tormentoso matrimonio de Ernesto Vargas y Dora Llosa marcó a fuego a su único hijo, Mario Vargas Llosa. Los padres del escritor se separaron cinco meses y medio después de haberse casado, cuando el niño ni siquiera había nacido. El pequeño Mario se crio con su familia materna, creyendo que su padre había muerto. Mucho tiempo después, cuando ya tenía canas, el Nobel comprendió el motivo del fracaso conyugal de sus progenitores: el resentimiento y los complejos sociales. “Porque Ernesto Vargas, pese a su blanca piel, sus ojos claros y su apuesta figura, pertenecía —o sintió que pertenecía, lo que es lo mismo— a una familia socialmente inferior a la de su mujer”, reveló en sus memorias, El pez en el agua, publicadas en 1993.
¿Cuál es tu reacción?









