Madrileñofobia, también en Madrid
El rechazo no solo se da en provincias: los habitantes de la capital tampoco nos gustamos entre nosotros y mantenemos una relación de amor-odio con esta ciudad en decadencia y conflicto

Mientras la meseta castellana, ese patchwork pardusco, pasa por la ventana a casi 300 kilómetros por hora, algunos viajeros se acercan a jugar con mi hija en el AVE que cogemos a menudo. Es inevitable que se entable conversación, y muy probable que nos pregunten de qué extremo somos. ¿De Asturias o Madrid? Podría dar ambas respuestas: en Asturias nací y crecí, en Madrid vivo y he pasado la segunda mitad de mi vida. Hay controversia en la academia sobre si uno es de donde nace o de donde pace. Pero siempre digo lo mismo: somos asturianos.
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