Maricarmen es desahuciada de su casa al cuarto intento y todavía no sabe dónde se irá a vivir
Un primo de esta vecina de Retiro de 87 años y en silla de ruedas se ofrece a acogerla unos días en su casa y el Ayuntamiento pone a su disposición una “plaza de emergencia” gratis en una residencia
Maricarmen está en la calle a los 87 años. Falta un minuto para la una de la tarde de este miércoles cuando la anciana, que está en silla de ruedas, sale recostada en una camilla y la suben a una ambulancia del Samur, que se pierde entre las calles del pudiente barrio de Retiro de Madrid en medio de un funeral de lágrimas, gritos y ansiedad entre las decenas de manifestantes que la han defendido hasta el final. Maricarmen ha cerrado la puerta de su casa por última vez. No podrá volver a entrar nunca más, por mucho que haya pasado 71 años en ella. “Este desahucio es un asesinato”, gritan algunos activistas mientras otros lloran, aún incrédulos ante lo que acaba de ocurrir. “Nadie hizo nada por ella”, lamenta un vecino de su portal. Este es el cuarto intento de desahucio que ha soportado la mujer, que lleva ocho años luchando por quedarse en la vivienda, de alquiler, contra los dueños, el fondo Urbagestión SL., que ha rechazado todas las ofertas de ayuda, todas las gestiones del Ministerio de Vivienda y todos los intentos de mediación del Sindicato de Inquilinas. Maricarmen no sabe lo que va a hacer. Un primo, que va con ella en la ambulancia, se ha ofrecido a acogerla unos días en su casa, mientras que el Ayuntamiento ha puesto a su disposición una plaza de emergencia gratis en una residencia. El sindicato asegura que, de momento, la llevan al hospital Gregorio Marañón. En la Comunidad de Madrid hay, de media, tres desahucios al día.
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