Música, maestro
Mi última cacería fue la persecución de unos versos de Luis de Góngora
Los aficionados a la literatura gozamos de una pasión sólo comparable a la de los cazadores. Nuestra arte venatoria consiste en perseguir una pieza literaria por bosques y majadas hasta dar con ella. La presa suele quedar libre y continúa su vuelo o carrera; nosotros volvemos satisfechos y cansados.
¿Cuál es tu reacción?









