Nadal, el ‘marciano’ que se apoderó de París
El mallorquín edificó un imperio sin igual en el Bois de Boulogne, en uno de los nexos más deslumbrantes en la historia del deporte y con una eficacia del 96%
Probablemente no haya una descripción más ilustrativa del poderoso vínculo entre Rafael Nadal y Roland Garros que la que propuso en su día el célebre Andre Agassi, quien recomendó a sus rivales que, en el caso de echar un vistazo y comprobar que les había tocado en suerte un baile con el balear en la Chatrier, lo mejor que podían hacer era “llamar a la aerolínea y cambiar el billete de vuelta a casa para el día siguiente”. Se han vertido infinidad de símiles, metáforas y calificativos más o menos grandilocuentes para referirse a uno de los nexos más reconocibles de la historia del deporte, pero quizá ninguna frase sea tan certera como la del estadounidense, quien venía a sugerir que medirse con el español en su jaula de París era poco menos que misión imposible, prácticamente una garantía de fracaso.
LAS CIFRAS DE NADAL EN PARÍS
116 partidos, de los que ganó 112. Tan solo cedió contra Soderling, Djokovic (2) y Zverev. Su promedio asciende a un 96,5%. La más contundente fue ante Nikoloz Basilashvili, en 2017: 6-0, 6-1 y 6-0.
74 adversarios. Se ha impuesto a todos los jugadores a los que se ha enfrentado. Djokovic ha sido el más frecuente, con un balance de 8-2 favorable al español. El alemán Lars Burgsmuller fue el primero.
29 triunfos contra top-10. Djokovic ha sido el único capaz de derrotarle.
Cuatro ediciones sin ceder ningún set. Fueron las de 2008, 2010, 2017 y 2020.
300 horas y 58 minutos sobre la pista. El más largo fue ante el local Paul-Henri Mathieu, en 2006: 4h 53m.
2.194 días consecutivos sin perder. Es su racha invicta más larga. La consiguió entre el 31 de mayo de 2009, cuando cayó ante Soderling y el 3 de junio de 2015, más de seis años después, cuando perdió ante Djokovic en los cuartos.
31 partidos hasta que perdió su primer encuentro. Después de lograr cuatro títulos consecutivos, chocó con Soderling en los octavos (6-2, 6-7(2), 6-4, 7-6(2).
100% de efectividad en sus 14 finales disputadas. En seis de ellas tenía un ranking inferior y en cinco el rival era el número uno.
El segundo debutante masculino campeón. Lo hizo en 2005, después de que lo consiguiera el sueco Mats Wilander en la edición de 1982.
34 sets concedidos en 19 participaciones, lo que equivale a un promedio de menos de dos sets perdidos por cada edición.
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