Nadal: “No quería hacer un mar de lágrimas, aún no he terminado mi camino”
El mallorquín valora el haber podido despedirse de Madrid “a un nivel decente”, dice que ha dado “pasos adelante” y encuentra un aliciente inmediato en Roma

Los aplausos del público de la central de la Caja Mágica se trasladaron a la sala de conferencias, donde los presentes recibieron al protagonista de la noche con calidez. Agradecía Rafael Nadal el gesto, pero al mismo tiempo remarcaba que el rictus contenido que lucía a la una y media de la madrugada —tras caer contra el checo Jiri Lehecka en los octavos de final, por 7-5 y 6-4 [en 2h 02m]— se debía a que la obra está inacabada. Es decir, el mallorquín, que el 3 de junio cumplirá 38 años, no quiere por ahora mencionar la palabra retirada porque, esgrime, en el instante en que uno la pronuncia, ya se ha ido: “Y a mí aún me queda camino por recorrer”.
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