“No todo son penes en Pompeya”: cómo recorrer la ciudad sepultada en cien objetos, incluidos un casco de gladiador, un pan carbonizado y un orinal
El arqueólogo toledano Rubén Montoya repasa en un libro la historia de la urbe sepultada por el Vesubio a través de un centenar de piezas y recalca que no era un lugar de particular erotismo en el mundo romano
El libro Pompeya, una ciudad romana en 100 objetos (Crítica, 2024) explica el lugar a través de cien elementos muy distintos, de los más nobles y preciosos a los humildes y vulgares, incluidos una pulsera de oro, estatuas, pinturas, un casco de gladiador, un pan carbonizado, una hoja de afeitar y un orinal. Cada objeto da pie a una entrada sobre un aspecto de la historia y la vida de la ciudad y el conjunto arroja una visión completísima sobre Pompeya, su pasado, su presente, su futuro y los retos arqueológicos y de preservación —de los estragos del turismo o del cambio climático, entre otras amenazas— que afronta. Una forma muy amena de sumergirse en la historia de fuego y ceniza (pero no solo) de Pompeya, la célebre urbe devastada por la pavorosa erupción del Vesubio del año 79.
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