Planes para un Madrid que no cierra por vacaciones: de una azotea con vistas reales a un cine escondido
Tres escapadas urbanas para disfrutar de esa calma rara que solo se da en verano
Quienes se quedan en agosto lo saben. Sin colas, sin ruido, sin prisas, la ciudad baja el volumen, pero no se apaga. Es ahora cuando aparecen los planes tranquilos, los espacios con sombra, las terrazas sin reserva previa y los bocatas que saben a premio. Agosto en Madrid tiene algo de secreto compartido: no hay mar, pero hay treguas.
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