Prohibido vestirse de ‘Barbie’: lluvia de críticas contra el sindicato de actores por su política de disfraces en Halloween
Tras 100 días de huelga y con las conversaciones a punto de retomarse, la exigencia de SAG-AFTRA a sus intérpretes se ve como “un chiste” que desvía la atención de unas negociaciones que afectan a 160.000 empleados

Hace meses que los supermercados de Estados Unidos venden calabazas. El país lleva meses preparándose para Halloween, prácticamente una fiesta nacional y en la que el país no escatima: el año pasado el gasto ascendió a 12.200 millones de dólares (entonces, la misma cifra en euros), según la Federación Nacional de Minoristas, solo por detrás de Navidad. El 31 de octubre —y alrededores; hay celebraciones desde el día 1— se disfrazarán siete de cada diez estadounidenses; según Google, este año los trajes ganadores serán de Barbie, Spiderman y Miércoles Addams. Pero, si fuera por el sindicato de actores, no estarían aceptados, al menos para sus miembros, en un movimiento que ha puesto en duda la estrategia a seguir por parte de una entidad que tiene a 160.000 personas en huelga desde hace más de 100 días. Las críticas les han hecho recular, pero solo ligeramente. Y todo cuando el martes se reunirán con los jefes de los estudios para intentar alcanzar un acuerdo.
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