Quiero ser un buen suplente
Ojalá podamos reeducar al jugador para que su sueño de jugar 90 minutos responda, también, a ser importante en combinaciones de 45+45, 60+30 o 75+15
Todavía no me he encontrado con ninguna jugadora que me haya dicho que quiere ser suplente. Todas quieren —y piden— jugar. De inicio. 90 minutos. Y todos los partidos. Comprensible, pero inviable, a menos que tengas una plantilla de 11 jugadoras que nunca se lesionan. Y eso no existe. Partiendo, entonces, de esta quimera inicial, parece difícil gestionar sin roces los legítimos deseos de las protagonistas, con los necesarios malabarismos de minutos y confianza que hacen los entrenadores con plantillas amplias y calendarios congestionados.
¿Cuál es tu reacción?









