Rahm, Sergio García y el dilema de las estrellas del LIV Golf que no pueden competir en América
Los golfistas del pujante circuito saudí, que han ganado la mitad de los últimos 30 grandes, reclaman poder participar en los ‘majors’ o la Ryder hasta que se dé el acuerdo con el PGA Tour
“¡Uno más!”, gritaron con júbilo los comentadores durante el streaming del torneo, dichosos porque el show tenía punto seguido. Eso pactaron Joaquín Niemann y Sergio García después de empatar en el tercer hoyo de la muerte súbita del primer torneo del curso del LIV Golf, entre sonrisas y buenas palabras, pues por algo son amigos desde hace mucho, toda vez que el español le ayudó al chileno con consejos y vueltas de entrenamiento en sus primeros años de profesional para luchar contra su timidez. Los aficionados que copaban el Camaleón Golf Club de Mayakoba (Riviera Maya mexicana) también estallaron en vítores, por más los últimos rayos de sol dieran inefablemente paso a la oscuridad de la noche. Así, en la cuarta intentona, con los jugadores a la carrera y llevados en bugy para no perder tiempo, alcanzaron el último green. La gigante pantalla con la tabla clasificatoria hacía las veces de foco para iluminar a duras penas el césped. El español erró su putt para par, complicado porque previamente se lio con el hierro, castigado por la salida al rough; y Niemann embocó el suyo para sentenciar con un birdie, para llevarse su primer entorchado en el LIV y coronarse como el primer sudamericano en conseguirlo. Duchado por sus compañeros con efervescente champán, atendió a los micros tras el espectáculo, salpicado con la lucha de Rahm, tercero a la postre. “¡Quiero ganar majors, pero primero tengo que llegar a ellos!”, reflexionó el chileno como grito de socorro.
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