Salman Rushdie relata en primera persona el atentado que casi le cuesta la vida: “Me quedé quieto como una piñata y dejé que él me destrozara”
El libro ‘Cuchillo’, que llegará a las librerías el 18 de abril, es una narración llena de digresiones que trazan unas pequeñas memorias en torno al ataque que le hizo perder un ojo
Hay partes que son de terror canónico: “Y cuando la enfermera entró para hacerme la cura del ojo herido, Eliza y los demás vieron lo que parecía un efecto especial de película de ciencia ficción, el ojo muy distendido, saliéndose de la cuenca y colgando sobre el pómulo como un huevo pasado por agua”. Salman Rushdie yacía con un respirador, tenía heridas en el pecho, grapas metálicas en la garganta y la mejilla, le habían extirpado una sección del intestino, el cuello lucía hinchado, oscuro de sangre, y el corazón estaba “magullado”. Su pareja evitó que se mirase en el espejo durante una buena temporada.
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