San Isidro y el Madrid de todos
La ciudad no puede reconocerse en los discursos que señalan al diferente o convierten la diversidad en amenaza
Cada San Isidro celebramos nuestras tradiciones, nuestras verbenas, nuestras calles llenas de gente. Pero también celebramos algo más profundo: una forma de entender la convivencia. Madrid siempre ha sido una ciudad hecha de muchas vidas distintas, de acentos mezclados, de historias cruzadas.
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