Ser un Xavi de media parte
Hay un punto en la vida –y en los partidos– en el que las cosas comienzan ya a ser irreversibles y conviene hacerse a la idea
Los últimos cinco años he tenido un sueño recurrente. En plena fase REM aparece Guardiola y me pide consejo, estrategia, ideas para desbloquear situaciones. Pep me pregunta cómo veo el planteamiento del partido. A mí, que no sé ni lo que es el juego posicional. A veces, incluso sugiere que podría jugar en su equipo. Pisar el césped, correr la banda. En algún momento se da cuenta de que tampoco tengo ni idea de jugar. Cambio algo.
¿Cuál es tu reacción?









