Simeone y las corrientes gravitacionales
El argentino, apasionado de la astrología, es un titán en la gestión de los intangibles que muchas veces determinan el destino de un partido, aunque esta vez los astros estén completamente de su lado
Una parte de la afición del Espanyol se molestó el sábado con los cánticos que la grada del Camp Nou profirió a su equipo. También con los saltos que los jugadores dieron luego al son de lo de “Perico, dime qué se siente”, un coro que lleva ya algunos años haciendo las delicias de los más jóvenes del equipo. Gavi, Casadó, Lamine o Fermín. Los que han vivido derbis a granel y sangre en campos pequeños de hierba artificial en los que las diferencias son menores y el resultado no se da nunca por sentado. El cántico destila ahora rivalidad, competencia, camiseta. Y no parece tan malo que los derbis de Barcelona vuelvan a ser disputados, sin que eso signifique necesariamente invadir el campo para zurrar a los jugadores al final del partido.
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