Talavante y Roca Rey salvan los muebles en Valencia
Decepcionante corrida de Juan Pedro Domecq de fondo y forma

A la corrida de Juan Pedro Domecq le faltaron muchas cosas. A saber, fuerza, casta, clase…, es decir casi todo lo que a un toro de lidia se le debe exigir. Pero fueron toros nobles, obedientes, no plantearon problemas insalvables y dejaron hacer todo o casi todo a los toreros. Aunque a la vista de lo visto, tampoco los toreros se terminaron de aclarar con tanta sosería de los astados. Por si no fuera poco, de presencia también dejaron mucho que desear; muy desiguales de cara, desde el cornalón que hizo cuarto, o el muy ofensivo y astifino segundo, hasta el escasamente armado quinto. Toros de escaso fondo, pero aptos para el toreo moderno; y toros de forma, para mayor comodidad de los espadas. Por varas pasaron de puro trámite, se dejaron sin más pelea que la obligada y burocrática entrada al caballo. Nada nuevo tampoco, a la vista de los antecedentes de esta ganadería en esta plaza.
Domecq/Manzanares, Talavante, Roca
Toros de Juan Pedro Domecq, justos de presencia y fuerzas, nobles en general y de escasa casta. El mejor, el sexto.
José María Manzanares: pinchazo _ aviso _ y estocada (silencio); pinchazo hondo _ aviso _ y descabello (silencio).
Alejandro Talavante: estocada (oreja); pinchazo _ aviso _ media (saludos).
Roca Rey: estocada _ aviso _ (silencio); estocada (oreja con dos vueltas al ruedo).
Plaza de Valencia. 17 de julio. Segundo festejo de la Feria de Julio. Tres cuartos de entrada.
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