Toni Kroos contra Escocia y el desánimo nacional alemán
La selección anfitriona se aferra al centrocampista de 34 años en el debut de una competición que pretende unir a una sociedad cada vez más dividida en Alemania
Agolpados en las terrazas de la Marienplatz, bebiendo cerveza como bávaros al calor del pulso extático de las gaitas, miles de escoceses celebran su hermandad frente al ayuntamiento de Múnich, día y noche desde el miércoles. Es la manifestación más elocuente de que se avecina una Eurocopa de fútbol porque la población local parece más pendiente de otras cosas. Así sucedió hasta ayer bajo un sol radiante y el gran diario de Baviera, el Sueddeutsche Zeitung, lo señaló con amargura: “No Scotland, no Party”. Sin Escocia no hay fiesta en víspera de que el Allianz Arena acoja, como en el Mundial de 2006, el partido inaugural de otro gran acontecimiento deportivo en Alemania. Dieciocho años más tarde, Alemania, Europa y el fútbol inspiran más nostalgia que esperanza.
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