Un sonido negligente desinfla el concierto de Pearl Jam en Mad Cool
El grupo de Eddie Vedder sufrió en Madrid diferentes problemas acústicos que impidieron un recital tan intenso como requiere su música

Se podría llamar así: el caso del sonido que viene y se va. O del sonido que se va y viene. También: el concierto de rock que no fue rock, porque le faltó lo que genera la esencia del género: vigor, energía. ¿Qué pasó anoche en el escenario grande de Mad Cool? Un despropósito. Faltó volumen y las notas musicales parecieron hojas mecidas por el viento: ahora aquí, y a los pocos segundos a 200 metros. En algunas ocasiones el grupo parecía tocar debajo del agua, con unos decibelios intentado salir de allí, pero impedidos por un recio tapón.
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