Una emblemática librería de viejo de Salamanca cierra porque su edificio se vende para viviendas turísticas
La Galatea cesa su actividad después de 14 años tras la orden del propietario del edificio

La Galatea aún vive. Los goznes de los portones chirrían y el suelo de madera se expresa con crujidos al dirigirse al corazón de la emblemática tienda de libros antiguos. Las estanterías exhiben un variado abanico de títulos y autores desde el siglo XVI hasta la actualidad. Pero muchos de ellos serán encerrados pronto en cajas de cartón si ningún comprador se los lleva antes a su casa. A la sede física de La Galatea en Salamanca, en la calle de los Libreros, le quedan unos días de latido antes de sucumbir a la especulación: el dueño del edificio, tras 14 años del negocio, lo vende para uso turístico. Se va el cuerpo pero queda el alma, subraya la librera Begoña Ripoll: “La librería no son los libros”.
¿Cuál es tu reacción?










