Valenciana
Aunque ya casi nadie se acuerde de Haití, hemos de procurar que Valencia no se olvide
“Pero no te olvides de Haití”. El gran Forges, después de haber dedicado algunas viñetas al catastrófico terremoto de 2010, decidió rubricar las siguientes con esa oración adversativa que apelaba a las memorias una a una, de tú a tú. Hacemos un chiste, pero no nos olvidamos de Haití. Declaramos nuestro amor, pero no nos olvidamos de. Dibujamos una caricatura, pero no nos olvidamos. Expresamos nuestro desacuerdo, pero no nos… Las palabras se apagan con el paso del tiempo y a veces el olvido es peor que el terremoto, las enfermedades, la ruina. Hay quien diría exactamente lo contrario, pero la superación del trauma y sus aprendizajes no se pueden comparar con el borrón y cuenta nueva que propicia el regreso del lado oscuro de la historia. Ojalá pudiésemos curarnos de esa sinrazón.
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