Viaje al futuro: cómo el Google Calendar se convirtió en un imposible tetris social
Hemos perdido el control sobre nuestro presente, así que empezamos a planificar el futuro de forma enfermiza

Mi yo del año pasado tenía dinero y energía. Y mi yo de este año está pagando las consecuencias. Tuve en diciembre una paga extra y una actitud vitalista, así que me dediqué a comprar alegremente entradas para conciertos. Este fin de semana fui al segundo. Ya solo me queda uno para acabar con un maratón musical para el que no estoy preparado. Y he empezado a desarrollar cierto resquemor con aquel Enrique navideño y jaranero, que se creyó con la autoridad moral para organizarme la vida, y algo de miedo a caer yo en los mismos desmanes con mi yo del futuro.
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