Vivir en el sur de Madrid puede suponer casi cuatro años menos de vida que en el norte, según un estudio
Un informe del sindicato Comisiones Obreras pide inversiones públicas para reducir la desigualdad en una región en la que la renta de los municipios más ricos dobla a la de los más pobres
Nacer en el norte de Madrid es una suerte. Previsiblemente, un niño norteño ganará más que uno del sur, tendrá un empleo más cualificado, padecerá menos desempleo y consumirá menos tiempo en ir al trabajo. Probablemente como consecuencia de ello, también vivirá más años, según un nuevo informe del sindicato Comisiones Obreras que denuncia con cifras esa desigualdad territorial. Un vecino de Boadilla tiene una esperanza de vida de 86,1 años, mientras que uno de Parla 82,5. Es una diferencia de casi cuatro años.
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