Ximena Caraza, directora de la Fundación Casa México: “Cuando llegué, ser latino era ser sudaca, pero Madrid ha cambiado mucho”
La diplomática acumula más de 25 años impulsando el cambio de paradigma que vive la migración latina en la capital
No es raro verla con un mezcal en la mano. En los elegantes eventos sociales donde se conocen quienes deben conocerse, Ximena Caraza (Ciudad de México, 54 años) acapara conversaciones y atención. Lo suyo con el destilado mexicano no es ni mucho menos una concesión a sí misma ni un capricho: se trata de una cuidada estrategia. Porque, con la excusa de un discreto brindis, Caraza cumple con una de las misiones principales de toda una directora de la Casa de México: tejer lazos, subrayar las semejanzas entre quienes creían que eran distintos. Pero su labor diplomática no termina aquí. Después de acumular más de 25 años de experiencia en España y de ser en 2024 uno de los rostros de la lista de latinas más influyentes elaborada por la revista Forbes, hoy asesora a la propia publicación para detectar a más latinas influyentes sin importar de dónde vengan o cuáles sean sus apellidos. Es su manera de garantizar que otras seguirán sus pasos, de asegurarse un legado.
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