Y ‘los pocholos’, pocholeando
Hay gente con el currículo corto y las ambiciones largas. Gente que lleva pocholeando toda la vida y encima va dando lecciones de esfuerzo y meritocracia
Intento leer el ¡Hola! con distancia irónica e interés antropológico. O eso es lo que le digo a la gente para hacerme el guay. Siempre que voy a casa de mi abuela, leo con fruición los números atrasados. Lo mejor del ¡Hola! es que en menos de 100 páginas te explica un país. Al menos una parte muy concreta del país. Parece una galería de celebutantes granujientos, apellidos compuestos y caras hinchaditas de rica descansada. Pero si rascas un poco, puedes ver la tramoya argumental, el tinglado ideológico que sustenta todo este decorado.
¿Cuál es tu reacción?









