Anestesias cotidianas
Entre mundiales, algoritmos y vacaciones, perfeccionamos cada día el viejo arte del olvido y el desentendimiento
Quiero pensar que existe un espacio-tiempo, una realidad paralela, en el que las almas que se fugaron de nuestros cuerpos somnolientos se están organizando como un ejército de guerreros griegos. Hartas de ver nuestra incapacidad para habitar el presente, han decidido disociarse de su realidad, del espacio en el que habitan, un cuerpo, el nuestro, que desde hace tiempo anda en ruinas. Algunas aún siguen arrastrando a su “yo” cadáver por las calles, en el metro, en el trabajo, en comidas familiares. Beben, sonríen, bailan despreocupados. En calma, su boca dice cosas como “ya, bueno”, dice “¿y qué hacemos?”, dice “todos moriremos de algo”.
¿Cuál es tu reacción?









