Bayreuth celebra sus 150 años en el Teatro Real con las sobras del verano
La primera gira española de la orquesta del festival wagneriano deja en Madrid una antología deshilvanada del ‘Anillo’, con un buen Wotan, una Brünnhilde en declive, un Sigfrido sin heroísmo y la errática dirección de Pablo Heras-Casado

Todo empezó como el broche de un festival. Peralada cumplía cuarenta años y quiso cerrar su edición con la Orquesta del Festival de Bayreuth en el Palau de la Música Catalana, coincidiendo con el siglo y medio del estreno de El anillo del nibelungo y de la fundación del festival que Richard Wagner levantó para hacerlo posible. De aquella idea salió otra mucho más ambiciosa: una gira de seis conciertos en nueve días por Barcelona, Santander, Sevilla, Madrid y Valencia. Nunca antes esta orquesta había recorrido varias ciudades. La cuarta escala fue el pasado jueves 3 en el Teatro Real, y lo que allí se escuchó reveló hasta qué punto el envite superó sus fuerzas.
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