Bolas perdidas... y divertidas
La historia de la American Basketball Association contada por Terry Pluto es tan surrealista como entretenida
Las historias que no dejan registro audiovisual son un material de primera para la creación de mitos y leyendas. En el espacio que se crea entre lo que de verdad sucedió, la transmisión oral del relato y las pizcas de sal que cada juglar le añade, la historia va adquiriendo un empaque y una gracia que vaya a saber usted si realmente tuvo. Un poco como cuando se recuerdan chistes de películas y luego, al volver a verlas varios años después, resulta que no eran tan graciosos. Con la diferencia, claro, de que una película se puede volver a ver. Lo que sucedió y no quedó grabado, no. Pero siempre habrá alguien —suele ser un periodista— capaz de reunir las voces que vivieron la historia, darles forma y convertir todo el material en un relato coherente, contextualizado y, sobre todo, interesante.
¿Cuál es tu reacción?









