Donde esperan los habitantes que dan color al Mediterráneo
Enclavado en el parque natural de la Albufera, el parador de El Saler ejerce como un centro de interpretación de este humedal en el que habitan 300 especies de aves, por donde dar un paseo en barca para ver la puesta de sol y punto referencial de la paella, un plato donde cabe todo un paisaje
El restaurante del parador de El Saler (Valencia) es modernísimo, sirve paella para cenar. Ubicado dentro del parque natural de la Albufera, permite a los visitantes de fuera y a los nacionales osados pedir arroz por la noche en contra de las advertencias de los habitantes de la terreta: “Son carbohidratos. Tiene almidón y puede dar sed. Es algo que solo hacen los extranjeros…”. Sea a mediodía o antes de ir a la cama –hay tradiciones que se pueden revisar–, delante de este plato auténtico y de nivel se entiende todo lo que sucede alrededor. Los campos de arroz anegados que rodean la Albufera, un lago de agua dulce contiguo al Mediterráneo, proveen alimento a 300 especies de aves. Pueblos como El Palmar viven de su cultivo y de los visitantes que van a comer paella los fines de semana antes de dar un paseo en barca por el humedal para ver la puesta de sol. Y el parador, a través de la gastronomía y de actividades de conservación del entorno en las que involucra a sus clientes, se ha convertido en un centro de interpretación de este parque natural tocado por una luz tamizada todo el otoño.
Redacción y guion:
Mariano Ahijado
Coordinación editorial:
Francis Pachá
Fotografía:
Pablo Casino
Diseño:
Juan Mayordomo
Desarrollo y coordinación de diseño:
Rodolfo Mata
¿Cuál es tu reacción?












