El dolor de Jon Rahm por perder un oro que tenía “en las manos”
El golfista vasco se queda fuera de las medallas tras un colapso en su juego en los últimos hoyos
Por muchas veces que Jon Rahm repitiera la palabra “doloroso”, y fueron muchas después de perder de manera dramática no solo el oro, sino sus opciones de medalla en el golf olímpico, nada podía resumir mejor ese dolor que su rostro, su cara desencajada, la voz a veces quebrada, los silencios en su discurso cuando trataba de encontrar palabras para explicar lo que había pasado, los ojos más tristes que se le recuerdan. Jon Rahm tenía el oro de los Juegos de París “en las manos”, y así lo reconoció él, cuando a falta de ocho hoyos por jugarse en la última jornada en Le Golf National mandaba en la tabla con cuatro golpes de ventaja sobre sus perseguidores. Había volado el vasco hasta ese momento, líder sin discusión después de tres primeras vueltas muy buenas (-4, -5 y -5) y un inicio de la ronda final con la situación bajo control.
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