Emotivos Román y Rufo
Ambos toreros protagonizaron lo mejor de la tarde ante dos nobles toros de Puerto de San Lorenzo, y José María Manzanares confirmó que atraviesa una mala racha

Uno de los momentos emotivos de la tarde se produjo en el centro del ruedo. Allí se plantó Román y citó muleta en mano a su primer toro, que estaba allá a lo lejos, pegado a las tablas. Galopó el animal hacia el engaño, pero se sintió burlado y continuó su camino como si tal cosa. Pero el torero insistió y volvió a llamarlo para repetir la misma escena en otro terreno, y de nuevo el toro acudió presto, pero en esta ocasión persiguió la muleta y permitió que Román dibujara hasta tres derechazos preñados de emoción; y fue en ese instante cuando el torero apretó las zapatillas en la arena y sin mover un músculo inició un pase de pecho largo, redondo, un circular completo que hizo vibrar a los tendidos.
P. San Lorenzo/Manzanares, Román, Rufo
Cuatro toros de Puerto de San Lorenzo -el tercero, devuelto por inválido-, serios, con cuajo, astifinos, desiguales en varas y nobles; dos de La Ventana del Puerto, cuarto y quinto, correctos de presentación, mansos, nobles y muy sosos. Sobrero de Juan Pedro Domecq, bien presentado, cumplidor en el caballo, noble y soso.
José María Manzanares: tres pinchazos y estocada contraria (silencio); pinchazo y estocada tendida (silencio).
Román: media estocada _aviso_ y dos descabellos (ovación); media estocada y un descabello (silencio).
Tomás Rufo: estocada baja (silencio); media estocada y un descabello (vuelta al ruedo).
Plaza de Las Ventas. 4 de octubre. Cuarto festejo de la Feria de Otoño. Casi lleno (21.003 espectadores, según la empresa).
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