España se estanca en el medallero
Alejandro Blanco, presidente del COE y responsable de la delegación olímpica en París, advierte que se debe redefinir el modelo y la planificación deportiva a largo plazo
El edificio que alojó a los deportistas españoles en la Villa Olímpica de París lució un instrumento único en su fachada: un contador de medallas. Parecía un lujo. Era un yugo. Funcionó como un reloj que daba las campanadas fatales, o como un reloj que se para, las más de las veces. Debió pesar en la mente de los chicos y chicas que cada día competían con la ansiedad añadida por emisoras que hicieron del torneo una suerte de Eurovisión e instituciones como el Comité Olímpico Español, cuyas proyecciones matemáticas chocaron con la realidad de variables que el big data no sabe medir.
¿Cuál es tu reacción?









