Ganó el que tenía a Jude Bellingham
El inglés lleva 13 goles en 13 partidos, la media perfecta, la matrícula de honor que sólo alcanzan en los mejores años de su carrera los grandes goleadores de la historia
No estaban ni Messi ni Cristiano, los hombres que han definido el clásico durante la reciente edad de oro. Y a falta de ambos ganó el equipo que tenía a Bellingham. No le hizo falta al Madrid jugar mejor que el Barça, digamos que jugó peor durante la primera hora y sólo durante la última media mejor, pero una vez más resolvió el partido por la extraordinaria contundencia de este hombre, al que cada vez que me cuesta menos comparar con Di Stéfano, cosa que nunca pensé que diría de jugador alguno. Pero semana tras semana tengo la impresión de que nos hallamos ante un futbolista superior, capaz de manejar el equipo y de llegar a gol.
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