La ambiciosa ley de vivienda de la República que al franquismo sí le gustaba
El ministro Federico Salmón puso en marcha en 1935 una ley para reducir el paro obrero

El número 50 del Paseo del Pintor Rosales, en Madrid, recuerda un poco a un barco. A un crucero con el costado lleno de camarotes y la proa redondeada. Como este edificio hay varios en Argüelles, se construyeron en España al amparo de la llamada ley Salmón durante la Segunda República. Lo curioso es que, años después, el franquismo ordenó colocar placas conmemorativas en sus fachadas para recordar así la labor del ministro responsable de una ley que acaba de cumplir 90 años este junio.
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