La emocionante lección de teatro y de vida de Joan Font
Entrañable, divertido y con un final estremecedor, el ‘one man show’ del director de Comediants creado con motivo del 50 º aniversario del grupo fue premiado en el Poliorama con la ovación de todo el público puesto en pie
Como con los grandes acontecimientos, un día la gente preguntará “¿dónde estabas tú el día que Joan Font representó en el Poliorama, en una sola función, su espectáculo unipersonal El venedor de fum?”. Los más afortunados podrán contestar con el orgullo de los soldados de Enrique V en San Crispín: “Yo estuve allí”. La actuación anoche de Font, uno de los fundadores y director durante largos años de Comediants (el montaje fue creado en celebración de los 50 años de la compañía), fue sin duda algo a recordar, una fiesta del teatro y de la vida. Con momentos tan fenomenales y, sí, mágicos (la palabra fetiche de Joan), como la de los barquitos de papel que hicimos los espectadores siguiendo un divertido tutorial del artista y que luego, a su orden, todos agitamos sobre nuestras cabezas creando un efecto maravilloso, un mar blanco, sobre nuestras cabezas.
¿Cuál es tu reacción?










