Que ese gol siga golpeando en el poste: el tiempo para Héctor Alterio
Era tan cercano como un muchacho que viniera a pedir trabajo en los teatros, cuando ya era uno de los grandes del cine y el teatro

Hablaba mirándote, como si estuviera él mismo viendo una película ajena, tratando de sacar de ti, de tus preguntas, una sorpresa que lo hiciera más cercano al periodista que le preguntaba. A Héctor Alterio jamás le escuché decir “hoy no”, “mañana” o “después”, porque sentía que hablar con la prensa, con la gente, formaba parte de lo que al fin era su oficio: hablar, hablar, contar lo que supiera acerca del mundo que quiso para él: el escenario.
¿Cuál es tu reacción?









