Triunfo de Johannessen y eternidad para Mas en el fin de fiesta de la Vuelta a España
El noruego se impone en el ‘sprint’ de Granada y el español se corona como un grande
Una quincena de aficionados, todos vestidos de rojo, se acercaron al autocar del Movistar antes de la etapa, ya con mucho jolgorio alrededor, todos curiosos por ver al ganador de la Vuelta. Y empezó la fiesta antes de tiempo. “¡Por eso más, te quiero y quiero más, de lo que tú me das…!”, entonaron como Fórmula Abierta a la vez que brincaban y se abrazaban, una comunión con los demás aficionados que acabó oyéndose por todo el recinto donde estaban los autocares de los equipos, suficiente también para sofocar los gritos de unas jóvenes alrededor del guaperas Felix Gall. “Nos estamos futbolizando…”, decían entre risas los masajistas del Movistar, al tiempo que Enric saludaba desde el bus con una risa que ha exhibido desde el primer día al último. La misma sonrisa, claro, que mostró al comenzar la etapa final, en la pasarela ya reconocida, primero junto a los demás maillots de la Vuelta (Van Aert el verde, el de la regularidad; Onley el blanco, el del mejor joven; y Buitrago el de lunares, el de la montaña), luego con los acompañantes en el podio y, claro, con su equipo, que le ha dado alas como el maillot rojo, uno similar al que llevaban todos los de Movistar en la etapa en honor al vencedor.
¿Cuál es tu reacción?









