Un espacio público para civilizar la vida junto al muro que separa México de Estados Unidos
Fernanda Canales ha empleado la arquitectura para humanizar un lugar inhumano. Allí, un rosario de edificios polivalentes ofrecen apoyo, refugio y tratan de construir normalidad

Por el paso fronterizo de Douglas, en Arizona, circulan diariamente más de 5.000 personas. Lo de circular es un decir. Básicamente esperan, hacen cola, se acercan, buscan, permanecen y posponen sus necesidades: la de descansar, la de ir al baño, la de protegerse de la lluvia, la de dejar de pensar en el futuro. En ese no lugar ha trabajado la arquitecta mexicana Fernanda Canales.
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