Este número no corresponde a ningún usuario
No sé cuánto tarda en otorgarse un número de teléfono a otro cliente cuando muere. Pero esa ausencia que se manifiesta a través de nuestros contactos en la agenda tiene ver en cómo extrañamos a un jugador a través de su viejo dorsal
Cuando murió mi padre, mi madre decidió que no iba a dar de baja su teléfono. Quería mantener esa parte con vida, por si llamaba alguien. O por si lo hacía él, quién sabe. Su teléfono, un iPhone 5 pequeño y negro, sigue en la repisa de la chimenea del salón y se pasa la mitad del tiempo conectado porque la batería ya no le permite sobrevivir de forma autónoma. Es como un respirador de aquellos que nos faltaron en la pandemia y con los que traficaron algunos miserables, pero conectado a nuestros recuerdos. A todos los efectos. Hasta hace poco su número seguía en el chat familiar, como esperando a que alguien le interpelase en alguna de las conversaciones o que tuviera la oportunidad de comentar la foto del cumpleaños de las nietas que no ha visto crecer. A veces mi madre se olvida de que no es el suyo y me da un susto de muerte cuando me llama a mí desde ese número y veo que aparece el nombre de mi padre en la pantalla. Y justo en ese momento vuelves a conectarte con él violentamente. Es completamente absurdo, pero muchas veces no te extrañaría que tus muertos siguieran vivos.
¿Cuál es tu reacción?









