La cantera ciclista española se hace esperar
Aunque hay talento y una apuesta clara de equipos como Kern Pharma y Euskaltel, el sistema de competición hace que su eclosión sea tardía
“Buah, poder meterme en la escapada y que me hayan visto mis abuelas, mis amigos, mi familia… Una pasada”, resumía con una sonrisa de oreja a oreja Samuel Fernández, del Caja Rural, tras la segunda etapa de la Volta Catalunya, el segundo corredor más pipiolo del pelotón (20 años y 251 días; por detrás del noruego Johannes Kulset, del Uno-X), aunque uno más de 28 corredores (de 175) que tienen menos de 23 años en el certamen. Una estadística que hace una década parecía imposible. Pero los zoomers –en referencia a Zoom y las nuevas tecnologías de esos jóvenes que entienden las relaciones por videopantallas– se han instalado en el ciclismo de élite. Quizá un contratiempo para la cantera de España, que se está quedando rezagada en la formación de base, pues en Bélgica y Francia, por ejemplo, hay una gran inversión en la cantera y se corren casi 4.000 competiciones al año y en España no se llega a las 1.000, del mismo modo que los juveniles prefieren ir a Italia a competir que hacerlo en España porque el nivel es menor. Y no hay patrocinadores. Pero sí talento porque Juan Ayuso (UAE) y Carlos Rodríguez (Ineos) son el futuro, porque también explotarán otros aunque la cocción sea más lenta. En ello, aunque el ciclismo tenga prisa –Pogacar ganó su primer Tour con 21 años y Egan Bernal con 22, la misma edad con la que Evenepoel ganó la Vuelta– están Kern Pharma y Euskaltel, que entienden el ciclismo desde la base.
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